Motivada por el Espíritu de Amor y abierta a sus inspiraciones, la Hermana de San José tiende siempre hacia un profundo amor a Dios y a su prójimo sin distinción.

Las Hermanas de San José de Carondelet son una congregación de religiosas que siguen el espíritu de la fundación cuyo origen se remonta hasta Le Puy en Velay, Francia, cerca de 1650 por el Padre Jean Pierre Medaille, S.J.  El primer grupo de Hermanas de San José llegó a América desde Lyon, Francia en 1836.  Actualmente, las Hermanas de San José de Carondelet tienen cuatro provincias: Albany, Nueva York; Los Angeles, California; San Luis, Missouri y San Pablo, Minnesota; una vice provincia en el Perú.

Nuestras Hermanas en Perú

El ministerio de las Hermanas de San José en Perú se inició en 1962 cuando 14 Hermanas de Estados Unidos, enfermeras y educadoras, viajaron a Lima en respuesta a un pedido del Nuncio Apostólico de Perú, Arzobispo, Rómulo Carboni. A pesar de los desafíos de extrema pobreza, idioma, y cultura, las hermanas hicieron todo lo posible para mejorar las vidas del pueblo a quien servían.

Actualmente, 21 hermanas continúan el ministerio desempeñando su ministerio en las ciudades de Lima y Tacna. Hay seis norteamericanas y las demás son peruanas. Ocho de las Hermanas peruanas son menores de 40 años, lo cual manifiesta el interés continuo en la vida consagrada entre las jóvenes.

Descripcion de una Hija de San Jose

Ojos abiertos a un mundo
Tan miserable como pecaminoso,
Pero, a la vez, un mundo incitado
Por el Espíritu Santo;

Ojos abiertos y oídos atentos
Al sufrimiento del mundo

Ojos abiertos, oídos atentos, y espíritu vigilante
Nunca serena, siempre en una inquietud sagrada,
Buscando…para entender, para adivinar lo que
Dios y el querido prójimo esperan de ella para el cuerpo y el alma ahora, hoy;

Ojos abiertos, oídos atentos, espíritu vigilante…
Arremangándose para el ministerio,
Sin excluir
Lo más humilde, lo menos agradable, lo menos conspicuo.

Finalmente, en su rostro, la reflexión de la virtud
Propia a nuestra congregación:
“Gozo continuo del espíritu”.
Esto es el fervor sosegado interno de
La Hermana cuya vida ha tenido éxito
En el servicio de Jesucristo.

-Padre Marius Nepper, SJ